Meininger Hotel Bordeaux Gare Saint-Jean 2*
Servicios principales
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Wi-Fi gratis
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Servicios 24 horas
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Actividades
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Comida/Bebida
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Agradable para niños
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Acceso para sillas de ruedas
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Mascotas
Ubicación
Ubicado a 25 minutos a pie del Gran Teatro de Burdeos, El Meininger Hotel Bordeaux Gare Saint-Jean dispone de terraza y salón compartido. Situado a unos 2 km de lugares de compras como la Plaza de la Bolsa, este hotel tiene 60 habitaciones cerca de una estación de tren.
El centro de Burdeos se encuentra a 25 minutos a pie de este hotel de 2 estrellas, y atractivos culturales como el Musée du Vin et du Négoce están a unos 3 km de distancia. Los lugares de ocio del distrito de la estación de San Juan incluyen la Puerta de Borgoña, a unos 2 km del Meininger Hotel Bordeaux Gare Saint-Jean. Este alojamiento está situado al lado del Puente Jacques-Chaban-Delmas, mientras que la estación de autobuses Chateau Descas está a menos de 5 minutos andando del hotel.
Las habitaciones cuentan con un escritorio, ventanas insonorizadas para mayor comodidad de los huéspedes. Algunas habitaciones están equipadas con baños privados con secador de pelo y ducha. Los cuartos de baño disponen de ducha adaptada y lavabo, además de artículos de tocador para huéspedes.
El Meininger Hotel Bordeaux Gare Saint-Jean ofrece un desayuno buffet. El hotel cuenta con un bar lounge equipado con billar y Wi-Fi gratis. La zona del bar incluye un salón. El restaurante el Urban Picnic es un lugar perfecto para disfrutar de la comida francesa y se encuentra a apenas 6 minutos a pie del hotel.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente, tuve la oportunidad de escapar a Bordeaux y me alojé en el Meininger Hotel Bordeaux Gare Saint-Jean. Desde el primer momento, me impresionó la modernidad y el ambiente familiar del hotel, perfecto para disfrutar de una estancia agradable. Las habitaciones eran cómodas y bien equipadas, ofreciendo todo lo que necesitábamos para relajarnos después de nuestras exploraciones por la ciudad. Uno de los mayores encantos del hotel es su cocina comunitaria, donde pude interactuar con otros viajeros mientras preparábamos un té a media tarde. Además, el personal, siempre amable y dispuesto a ayudar, hablaba varios idiomas, incluyendo español, lo que facilitó aún más nuestra estancia. En cuanto al desayuno, aunque básico, contaba con lo esencial para empezar el día, mientras que la cercanía con las galerías Bocca ofrecía una opción excelente para disfrutar de la gastronomía local por la tarde. Sin duda, esta joya en Bordeaux es una opción que recomendaría a todos aquellos que buscan una experiencia enriquecedora y accesible.